El diario El País publicaba ayer esta viñeta, en la que se podía leer: «Todo lo que llevase la impronta de la media luna resultaba sospechoso, los cruasanes cayeron en desgracia...». Ante eso, cabría preguntarse: ¿tiene alguna relación la forma de este bollo francés con el islam? La sorprendente respuesta es que sí, pero además su origen no es francés, sino austriaco.
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Viñeta de El Roto, sábado 21/11/2015 (El País) |
En 1683, los turcos otomanos dominaban los Balcanes y pusieron sitio por segunda vez (la primera fue en 1529) a la ciudad de Viena. Según la tradición, faltos de artillería y ante la imposibilidad de asaltar las murallas de la ciudad, los mandos otomanos idearon una estrategia: cavar túneles para franquearlas. Lo hicieron de noche, para no levantar sospechas, y ahí es donde entraron en juego los panaderos vieneses.
Fueron ellos quienes, mientras trabajaban, se percataron de los ruidos y dieron la voz de alarma. Gracias a esto se pudo desbaratar la estrategia de los sitiadores, que serían posteriormente derrotados en la batalla de Kahlenberg por una coalición de alemanes y polaco-lituanos. Para conmemorar la ruptura del sitio, los panaderos decidieron elaborar un bollo con forma de media luna, emblema del escudo otomano, para inmortalizar la victoria y
merendarse a los derrotados.
Fuentes:
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